Cefalea

El dolor de cabeza o cefalea representa una de las formas habituales de dolor en las personas.

¿Qué es la cefalea?

Generalmente el dolor de cabeza se presenta con diferentes grados de intensidad e intermitencia. Puede estar asociado o no a otras patologías. La OMS clasifica la cefalea como uno de los siete grandes grupos de dolor crónico.

Las cefaleas primarias son aquellas que no se relacionan con otras patologías, no asociandose a ninguna circunstancia especial no conociéndose exactamente cuales son los mecanismos que tienen lugar para que se produzcan y se cronifiquen. Por el contrario las cefaleas secundarias son las asociadas a otras patologías como traumatismos, causas neurológicas, hipertensión arterial, patologías endocrinas, etc. Es fundamental en estos casos realizar un diagnóstico correcto de las causas que lo produce para poder encarar un tratamiento adecuado.

Tipos de dolor de cabeza más frecuentes

La Asociación Internacional para el estudio de las Cefaleas clasifica a las cefaleas primarias en por lo menos en  10 tipos, siendo las más frecuentes son la cefalea tensional, la migraña y la cefalea en racimos. Es una causa  frecuente de consulta de un alto número de personas adultas. Cabe indicar que estas patologías deterioran la calidad de vida de los individuos impidiéndoles en muchos casos realizar normalmente su vida social y laboral.

1.- Cefalea tensional

Es el dolor de cabeza más frecuente. La hipersensibilidad al entorno y a las situaciones estresantes pueden provocar que los dolores se agraven y se repitan cada vez con más frecuencia.

Se la relaciona con tensión en la musculatura tanto de la región craneal (músculos que tapizan la superficie del cráneo) como de la región facial, mandibular (es muy frecuente el dolor por disfunción de la articulación temporomaxilar) y cervical.  Al disminuir la circulación sanguínea en el músculo se forman bandas tensas que lo acortan y aparecen “puntos gatillo” que desencadenan dolores irradiados (dolor miofascial).

Si bien la medicación puede lograr un alivio momentáneo de los síntomas, en los casos crónicos pueden dejar de ser efectivos o traer intolerancias digestivas.

Es importante recomendar al paciente medidas higiénico-dietéticas adecuadas como un ejercicio físico que libere tensiones, alimentación sana,  técnicas de control de estrés, higiene del sueño, no dormirse con el televisor encendido ni tener el celular prendido al lado de la cama, también es conveniente un baño de inmersión con aceites o esencias relajantes, escuchar música que nos ayude a dejar nuestra mente en blanco, evitar el café y las bebidas alcohólicas en la cena; en definitiva preparar un escenario para un descanso reparador.

La aplicación de ozono en estas patologías puede resultar de suma utilidad ya que al llevar más oxígeno a los tejidos los músculos se relajan y aparece la sensación de bienestar. Es un tratamiento muy bien tolerado que evita la ingesta de medicamentos.

2.- Migraña

La migraña es una patología más frecuente en mujeres y  cursa con crisis dolorosas que suelen afectar a uno o ambos lados de la cabeza.

Estos dolores pueden ser pulsátiles, muy fuertes y estar acompañados de náuseas, vómitos o fotofobia (hipersensibilidad a la luz) y/o hipersensibilidad auditiva al ruido o sonidos.

Las crisis pueden ser precedidas por manifestaciones neurológicas llamadas aura que preocupan a los pacientes (sensaciones anestésicas o de hormigueo, dificultad para articular palabras, visión de luces, pérdida de visión y otras).

Los factores más importantes que pueden desencadenar una migraña son

  • el estrés
  • la alimentación inadecuada
  • la exposición a la luz solar
  • la inhalación de solventes
  • los cambios hormonales (es frecuente su aparición con la menarca)
  • las sobrecargas físicas
  • las sobre exigencias psicológicas
  • asociado a secuelas post herpéticas

Si la migraña se hace crónica puede limitar la vida afectiva y social, producir deterioros cognitivos y de memoria bajando la autoestima del paciente y llevándolo a veces al aislamiento. La medicación sintomática puede aportar alivio momentáneo. La ozonoterapia resulta un tratamiento adecuado por ser analgésico, oxigenante y modulador de la inflamación. Puede ser aplicada  solamente en los puntos gatillos o combinada con otras técnicas de aplicación. Como siempre una alimentación sana y equilibrada y el ejercicio físico moderado contribuyen a mejorar la calidad de vida de las que lo padecen.

3.- Cefalea en racimos o cefalea de Horton

Es un dolor de cabeza más limitante, suele ser muy opresivo, peri y retroorbitario, con síntomas como sensación de taponamiento nasal, calor en la zona de los pómulos o gran tensión occipital. Se considera uno de los dolores más molestos e incapacitantes que se conocen.

En general el grupo etario afectado es entre los 20 y los 40 años de edad, pueden durar entre  15 minutos  y 3 horas y pueden tener una intensidad muy fuerte. Es frecuente que estos ataques se den en determinada franja horaria como después de una comida con excesos, a media tarde o a la madrugada (cefalea del despertador).

Los brotes se agrupan en episodios llamados racimos. Los racimos suelen tener una aparición periódica, tendiendo a repetirse en determinadas épocas del año. Cuando los tratamientos habituales no logran el efecto adecuado la ozonoterapia puede ser una excelente elección para mejorar su calidad de vida.

Ozonoterapia en dolores de cabeza

La ozonoterapia tiene un alto grado de efectividad en cuadros agudos como crónicos. Puede aplicarse en una franja amplia de edades. Tiene efectos analgésicos, oxigenantes y moduladores de la inflamación.

Es un tratamiento ambulatorio, que carece en general de efectos secundarios y permite al que lo sufre retomar sus actividades con normalidad en poco tiempo.

Se ha logrado remitir estos cuadros en personas que lo padecían desde la infancia o adolescencia.

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